Dices que hasta tu escondite te ha delatado,
que hasta tu sombra te ha abandonado,
que como el cangrejo sueles andar,
que el silencio no deja de farfullar,
que ayer también se pasea hoy
y hoy tampoco existe para ti.
Dices que el tiempo se salió con la suya,
que el pasado no te suelta la cola,
que tus días sólo crepitan como leña al fuego,
pero tú sólo continúas buscando entre las cenizas.
Dices, una vez más:
"Ayer perdí un hoy capaz de
haber sido un mañana mejor".
No hay comentarios:
Publicar un comentario